Más brillante no significa más seguro. El resplandor del brillo de las luminarias y las luces sin cubierta, solo disminuyen la seguridad.

La iluminación de los espacios exteriores suele ser excesiva e inapropiada, no contribuye a la seguridad, daña el planeta, es ineficiente y costosa, amenaza nuestra salud y la de otras formas de vida del planeta.

Las soluciones para evitar la contaminación lumínica son simples y ahorran dinero.

  • Usa lámparas cubiertas para que la luz se refleje al suelo y no al cielo
  • Solo usa luz artificial cuando sea necesario. Evita tener luces prendidas innecesariamente.
  • Usa la cantidad de luz necesaria. El exceso de luz daña la visión y es ineficiente.
  • Usa luces de alta frecuencia, con tinte rojo o amarillo, ya que éstas minimizan el efecto negativo sobre la salud.
  • Apaguemos aquellos alumbrados ornamentales y de grandes espacios exteriores que resulten injustificables a partir de cierta hora. Estos espacios suelen alumbrarse con luminarias orientadas incorrectamente y que dispersan mucha luz hacia el cielo y en direcciones laterales.

Iluminación para la salud

Mantén las luces azules alejadas. Dos o tres horas antes de dormir, evita las pantallas electrónicas, tales como computadores o teléfonos celulares ya que estos emiten luz azul, dificultando la conciliación del sueño.

Mantén tu habitación oscura, usando cortinaje con blackout y utilizando lámparas de noche con emisión roja o ámbar.

Mantente informado y ayúdanos a difundir el tema, hablando con tus amigos, vecinos y autoridades sobre la contaminación lumínica.

prolific-0