Uno de los principales factores que amenazan la calidad para la observación astronómica es la contaminación lumínica. Se trata de un problema que afecta principalmente a las ciudades y se produce cuando se aumenta el nivel de luz en el ambiente nocturno, producto de la iluminación artificial.

Esto se genera cuando la luz no es eficientemente dirigida para iluminar el suelo o las construcciones, sino que se dispersa hacia el cielo, afectando la posibilidad de ver las estrellas y el cielo nocturno.
La contaminación lumínica tiene como manifestación más evidente el aumento del brillo del cielo nocturno, por reflexión y difusión de la luz artificial en los gases y en las partículas del aire urbano, de forma que se disminuye la visibilidad de las estrellas y demás objetos celestes.

Contaminación lumínica en la zona norte de Chile

Las condiciones privilegiadas para la observación astronómica de la zona norte de Chile se ven cada vez más en riesgo, debido al crecimiento urbano de las ciudades cercanas a los observatorios. Ante la presencia de líneas de emisión de fuentes de luz artificial, los observatorios requieren más tiempo de exposición para realizar espectroscopia de objetos tenues.

Si bien desde fines de los años 90 el país ha buscado proteger la calidad de lo cielos mediante regulaciones a las emisiones, así como mediante directrices sobre instalaciones de luminarias de exterior, ha sido necesario aumentar dicha exigencias normativas, a fin de asegurar el cuidado de este patrimonio.

Fuentes emisoras

La principal fuente emisora de contaminación lumínica es el alumbrado público y luego el alumbrado publicitario. Asimismo, actividades como la construcción o la minería, pueden constituir fuentes de contaminación lumínica.
Junto con el alumbrado público, el tipo de fuente de luz utilizado también es una de las condiciones que afecta la calidad de los cielos nocturnos. De la misma forma, la ubicación o la dirección hacia la cual se ubica la iluminación es otra de las causas de la contaminación lumínica.

Las peores fuentes de luz exterior para la astronomía son las incandescentes (como la ampolleta común de uso casero), ya que emiten un espectro continuo de muchas bandas de color que bloquean la información espectral proveniente de objetos cósmicos tenues. Las fuentes que emiten luz en bandas características de color son menos dañinas para la observación, pues no contaminan el espectro completo. Sin embargo, algunas de estas pueden ser igualmente dañinas.

PROTECCIÓN DE LOS CIELOS

La importancia que tiene la observación astronómica para el avance científico ha relevado a un primer plano los lugares que aún cuentan con las condiciones para desarrollar este trabajo.

En este contexto, en la conferencia de contaminación lumínica del año 2007 realizada en La Palma, España, surgió la idea por parte de la Unión Astronómica Internacional (IAU, por sus siglas en inglés), de postular los sitios astronómicos como Patrimonio de la Humanidad. Ello, ante la imposibilidad de inscribir los “cielos” para la observación astronómica como parte de dicho patrimonio.
Posteriormente, el Comité del Patrimonio Mundial de la UNESCO, en su 34° reunión celebrada en Brasilia (Brasil 2010), aprobó el estudio sobre los Sitios Patrimonio de la Astronomía y Arqueoastronomía, elaborado en el marco del Año Internacional de la Astronomía en 2009. Dicho estudio identifica ciertos lugares del mundo como patrimonio astronómico, entre los cuales se encuentra el Norte de Chile, Canarias, Hawaii y Namibia, denominados como “Ventanas del Universo”.
De acuerdo con el estudio, “la conservación efectiva de las áreas oscuras requiere el establecimiento de criterios apropiados para su gestión, especialmente en lo que respecta a la mitigación o eliminación de la contaminación lumínica”. (Clive Ruggles and Michel Cotte, 2010).
En este contexto, la Unión Astronómica Internacional creó la Comisión de Patrimonio Mundial, mediante la cual se busca promover la protección de algunos de los más importantes lugares de observación astronómica. En agosto de 2015, durante la XXIX Asamblea General de la Unión Astronómica Internacional, se convocó a los países participantes a coordinar los esfuerzos para llevar adelante esta iniciativa. En dicha ocasión Chile anunció la creación de una mesa de trabajo “Ventanas al Universo”, como un punto focal de esta iniciativa internacional. Asimismo, durante la asamblea Chile fue elegido como Coordinador de la Red Mundial de Observatorios Astronómicos de Valor Patrimonial.

Mesa “Ventanas al Universo”

La mesa de trabajo Ventanas al Universo de Chile es coordinada por la Dirección de Energía, Ciencia, Tecnología e Innovación del Ministerio de Relaciones Exteriores y la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos (DIBAM). Asimismo participan directores de los observatorios, el Ministerio del Medio Ambiente, la Oficina de Protección de la Calidad del Cielo del Norte de Chile, OPCC, el Consejo de Monumentos Nacionales y la Comisión de la Unesco del Ministerio de Educación. Esta mesa de trabajo tiene como objetivo coordinar la estrategia y las acciones necesarias para avanzar en la declaratoria de Monumento Nacional para los sitios astronómicos en Chile, en el marco de lograr la nominación de los mismos como Patrimonio de la Humanidad ante la UNESCO.