Celebramos el Día Internacional de la Luz en un contexto excepcional para la Humanidad

El Día Internacional de la Luz es una iniciativa global liderada por UNESCO que provee un punto focal anual para darle valor a la luz y al rol que esta tiene en la ciencia, la cultura, el arte, la educación y el desarrollo sustentable, y en campos tan diversos como la medicina, la comunicación y la energía.

Para la OPCC es muy relevante participar de esta iniciativa dado que la luz es parte central de nuestro trabajo, el cual está relacionado a la regulación de la contaminación lumínica y la protección del cielo nocturno patrimonial del norte del país.

El uso correcto de la luz en los ambientes nocturnos representa un desafío que hasta hace pocos años se circunscribía principalmente a materias como la eficiencia energética y la astronomía. Los recientes descubrimientos y avances científicos en materia de impacto ambiental asociados a la mala iluminación, lo mismo que los daños a la salud humana, nos demuestran que esta debe ser tratada con mucho respeto. En zonas silvestres, no solo en los parques nacionales, también en los entornos de los principales observatorios astronómicos ópticos se deben extremar  las medidas para evitar que exista iluminación artificial.

Sin embargo, en los entornos urbanos y la industria se requiere iluminación artificial. Esta debe proveer seguridad, confort visual y ser un aporte estético a los espacios iluminados. Debemos ser cuidadosos con nuestros proyectos de iluminación, evitando ser invasivos y derrochadores.
En época de cambio climático e incertidumbre debido a la excesiva intrusión  humana en el entorno natural,  la luz que utilizamos para alumbrar nuestros ambientes nocturnos debe ser asumida con máxima responsabilidad; ya que podemos producir alteraciones irreversibles en el medioambiente.

Gracias a la activa respuesta de la comunidad astronómica estamos tratando de anticiparnos al deterioro del cielo nocturno y el impacto que causa la contaminación lumínica. Pero los cielos nocturnos transparentes y oscuros de clase mundial están bajo amenaza no solo en Chile; en todo el mundo, y este maravilloso laboratorio natural se deteriora sistemáticamente sin que parezca posible detener este daño. No obstante, la tecnología provee una serie de opciones para mitigar estos efectos negativos.

Podemos iluminar lo justo (utilancia). Se puede controlar y modular la cantidad de luz dependiendo del uso, llegando incluso al apagado si ya no se requiere iluminar por ejemplo una zona industrial a altas horas de la noche; lo mismo una carretera donde por lo tarde ya no circulan vehículos. Podemos regular la emisión de luz hacia el hemisferio superior y se puede utilizar fuentes ultra cálidas o de tipo ámbar en la mayoría de las aplicaciones luminotécnicas. Todas estas opciones están disponibles; solo nos hace falta tomarnos en serio este desafío ya que preservar el cielo nocturno para las futuras generaciones es responsabilidad de todos.

Y para celebrar este día sin salir de casa, iniciamos una serie de Charlas sobre la Luz, que iremos dejando disponibles en nuestra página y nuestras redes sociales. Esperamos que las disfruten.

En este capítulo:
Importancia de la Astronomía para Chile – Guillermo Blanc  Astrónomo LCO – Presidente Fundación Cielos de Chile
Descubriendo el Universo a través de la Luz – Guillermo Damke  Astónomo ULS – AURA
Impacto en el Medio Natural de la Contaminación Lumínica – Alvaro Boehmwald  Ingeniero – Docente USS

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